El consumo de aceites refinados

Los aceites están formados por ácidos grasos extraídos de diversos alimentos, los más utilizados son el de oliva y el de girasol, pero existen otros muchos extraídos del lino, del germen de trigo, del sésamo, de colza, de coco, etc.

Actualmente estos aceites los utilizamos para incorporar en las comidas, tanto para realizarlas como fritura, plancha, hervido, etc., como en salsas, como para incorporar en comidas y hacerlas más sabrosas. En estos momentos los aceites tienen una connotación negativa, por la gran obsesión que tenemos por alimentos lights o bajos en grasa, pero debemos saber que la grasa es imprescindible para dar calor al organismo, para proporcionarnos energía, para mejorar las membranas de todas las células de nuestro cuerpo, para mejorar la función cerebral, para la formación de la bilis, etc.

El aceite se ha utilizado desde hace mucho tiempo, pero a partir de la Segunda Guerra Mundial, por razones económicas y de rentabilidad, se comenzó a realizar la extracción del aceite mediante temperaturas altas, pues realizarlo a unos 45º aprox. que es lo ideal, se observó que se conseguía la mitad de aceite.

He podido sacar de un libro llamado “Nutrirse y Vivir” el proceso realizado de extracción con temperaturas altas: “se extrae en caliente a 160-200º mediante disolventes químicos (tricloroetileno, sulfuro de carbono o ciclohexano), luego se lo desodoriza durante tres horas a 180º, se lo decolora con bióxido de cloro y se lo vuelve a colorear con ácido carmínico, arceína o con xantofilas. A continuación, se lo libera de los restos de semillas mediante ácido sulfúrico y en seguida se lo neutraliza con soda cáustica. Luego se lo enriquece con antioxidantes (que ya tenía, pero con tanto tratamiento han desaparecido), concretamente vitamina E “.

Cuando se hace una extracción en primera presión en frío o “extraído por procedimientos mecánicos solo se tritura las semillas en frío y se filtra el líquido, luego, los ácidos grasos del aceite no se modifican.

¿Cuál que creemos que será más saludable y que el cuerpo podrá reconocer y aprovechar mejor?

 Por ahora se ha comprobado que el consumo prologando de aceite refinado aumenta el colesterol e impide la asimilación de Calcio debido a la formación de jabones calcáreos.

Soraya Chico